Las vacaciones de invierno en Brasil vuelven a convertirse en uno de los principales motores de la actividad económica de CDE a mitad de año. Cada mañana, antes incluso de la apertura de los grandes centros comerciales, cientos de vehículos con matrícula brasileña cruzan el Puente de la Amistad, mientras familias enteras recorren las galerías y shoppings del microcentro en busca de ofertas que mantienen a la capital del Alto Paraná como uno de los destinos de compras más importantes de Sudamérica.
CIUDAD DEL ESTE. Las vacaciones de invierno en Brasil vuelven a convertirse en uno de los principales motores de la actividad económica de Ciudad del Este a mitad de año. Cada mañana, antes incluso de la apertura de los grandes centros comerciales, cientos de vehículos con matrícula brasileña cruzan el Puente de la Amistad, mientras familias enteras recorren las galerías y shoppings del microcentro en busca de ofertas que mantienen a la capital del Alto Paraná como uno de los destinos de compras más importantes de Sudamérica.
El movimiento comercial es intenso desde las primeras horas del día y se prolonga hasta el anochecer, aunque las ventas no son regulares todos los días. Padres, madres e hijos caminan por las principales avenidas cargando bolsas de distintos tamaños, comparando precios y aprovechando las promociones que ofrecen los comercios durante la temporada alta. Los hoteles, restaurantes, casas de cambio y el transporte también sienten el efecto de un flujo de visitantes que dinamiza prácticamente toda la economía fronteriza.
Los comerciantes coinciden en que julio representa uno de los meses más esperados del año. Las vacaciones escolares en Brasil generan una importante afluencia de compradores que, en muchos casos, organizan viajes familiares exclusivamente para realizar compras en Ciudad del Este, mientras otros aprovechan el recorrido para combinar turismo con visitas a atractivos de la Triple Frontera.
Por: diario Última Hora